Gramo de perico de 5 mil pesos del barrio
Parece como si todo fuera cayendo, el agua se calienta, las ballenas dejan de cantar, el calor se hace cada día más insoportable. Sin embargo, algo maravilloso, milagroso sucede: la gente aún ríe. Llegué a mi casa en la madrugada, después de sudar mientras escuchaba salsa en un tumulto que hedía a sudor, llegue a mi casa y en el apartamento del primer piso, una carcajada, que bendición. Mientras bailaba en este lugar pegachento, sonó "las tumbas" de Ismael Rivera, le dije a mi amiga que si me moría... no tuve que terminar la frase "si te mueres me fumo un cigarrillo, me tomo un trago y mezclo tus cenizas con un gramo de perico de 5 mil pesos del barrio" Me quitó las palabras de la boca. Pensé en la tumba de mi hermano que ha de estar oscura, llena de flores frescas y desolada a esta hora...
Ahora, mientras escribo mi perrita juega a mi al rededor, lleva y trae la pelota como si el equilibrio del mundo dependiera de ello. Y quién dice que no lo hace, ¿por qué no escogería el mundo depender de la dicha de un pequeño ser? Al salir de bailar, caminé unas cuadras, aún había gente en la calle, me senté en una acera y me saque del resorte de la sudadera el cuarto de aguardiente que guardaba en la espalda. Tomé, convidé y en esas un amigo se sentó a mi lado: "¿Qué has estado haciendo estos días?" "trabajar" le dije, "¿y por los lados?" preguntó. "Escribir, leer, lo de siempre. La vida es mi side quest".
Miró a lo ancho, la calle vacía, la galería a nuestras espaldas, los gamines caminando... "Tan raro todo lo que está pasando no?" Concluyó "Si, supongo que lo único que uno tiene que hacer es no tomarse tan en serio. Lo más revolucionario que uno puede hacer hoy en día es sentarse un martes a las 3 de la tarde y saber que si bien no todo es perfecto -nunca lo será- uno está viviendo la vida que quiere, una vida que respeta por lo menos". Esto lo he estado pensando esta semana, nunca la vida será como yo la imagino, como me la saboreo, es -como si fuera posible- más y menos al mismo tiempo, pero cuando el viento entra y suenan las campanas, cuando los pájaros vuelan en la arboleda todo está bien.
Guardo mis velas de cumpleaños, tengo dos velas rojas de mi cumpleaños 25 en una cartuchera con hilos, 1 vela plateada de mis 26 en el bolsillo de mi mega bolso plateado también y 1 vela blanca de mi cumpleaños 27 en el marco de mi pequeña reproducción de "Rosita" la pintura de Botero.
Ayer leí que uno nunca debe de ponerle valor a los objetos cotidianos pues es, resumidamente echarse la soga al cuello. Cerré el libro inmediatamente, apagué la lampara y dormí profundamente mal. A las 12 de la noche, 3 de la mañana y 6 am me repetía en mis adentros "estoy jodida" no tengo solo la cuerda al cuello, mi vida es la cuerda misma y debí mejor no haber nacido si de eso se trata... Todo en mi vida desde la candela con la que prendo mis cigarrillos hasta el vaso donde mi tomo el agua está lleno, hediendo, embriagado, "tuco" como diría mi mamá de mi.
No los conozco pero si han de saber algo es que nunca regalo nada, no me gusta, pero cuando regalo algo, un espejo de la virgen Maria, una camisa con un bordado a mano, un par de aretas de plata, una carta... deben saber que están embarazados de los más profundos deseos de mi alma.
Terminé "El viaje inútil" de Camila Sosa Villada, un pequeño libro sobre la escritura, dice ella que no es salvación, que si uno escribe para ser salvado no es escritor. Díganme entonces Jesucristo clavado en la cruz y escúpanme en la cara porque la escritura me salva de los pecados que sé que pude cometer: asesinato, robo, mentira... Ahora estoy leyendo "Pan de los dioses" de Patti Smith, cada mañana despierto y junto con mi pocillo hirviendo de aromática frutal leo las aventuras de Patti y me sana el alma, me afina el oído, vuelvo a hablar con el viento. Mi mamá me regaló "All about love" de Bell Hooks, en la dedicatoria, en su hermosa letra cursiva escribió: "que el viento traiga las respuestas que buscas".
Por lo demás, el mundo arde, la tierra se calienta, no hay nada en la faz de la tierra que no esté en venta; pero algo maravilloso, milagroso -si me permito decir- aún sucede, la gente ríe, mi perro juega, yo amo, el viento roza los arboles, las personas que amo existen, bailan y lloran. Es en resumen, absolutamente maravilloso.
Camino verde, Envigado.
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