Un puño
Mary Shelley dice en Frankenstein que:
"Un ser humano en perfección debe mantener siempre una mente tranquila y en paz, y nunca permitir que la pasión o un deseo transitorio perturben su tranquilidad. No creo que la búsqueda del conocimiento sea una excepción a esta regla. Si el estudio al que te dedicas tiende a debilitar tus afectos y a destruir tu gusto por esos placeres sencillos en los que ninguna aleación puede mezclarse, entonces ese estudio es ciertamente ilícito, es decir, no es propio de la mente humana. Si esta regla se observara siempre; si ningún hombre se hubiera permitido que cualquier actividad interfiriera con la tranquilidad de sus afectos domésticos, Grecia no habría sido esclavizada, César habría perdonado a su país, América habría sido descubierta más gradualmente y los imperios de México y Perú no habrían sido destruidos"
En páginas previas concluía: "¡Cuán peligrosa es la adquisición de conocimientos y cuánto más feliz es aquel que cree que su ciudad natal es el mundo, que aquel que aspira a ser más grande de lo que su naturaleza le permite!" Pensaba esto sin haberlo leído el Sábado en la noche. Fui a una fiesta cerca al parque del periodista. Hace mucho no salía de fiesta al centro; lo que una vez fue fascinante de ese excéntrico lugar ahora me pesa y espanta. Fui solo acompañante de aventura para la persona que amo. Estuve sola gran parte de la noche, mirando como personas conocidas bailaban y se emborrachaban ignorando mi presencia. Lo único que pude hacer fue meditar. Me pregunté qué quería en la vida aparte de mi trabajo. Así que me senté bajo un letrero enorme que leía: "Central Park" en una impresión a gran formato de mal gusto. Medite acerca de mis decisiones, hace mucho no estaba en Central Park la última vez fue hace dos años y recuerdo que estaba leyendo La Historia Interminable de Michael Ende. Volviendo a mi relato, si bien no era EL CENTRAL PARK podía entender el humor de la situación en la que me encontraba. Volviendo a las pasiones, más tarde esa noche después de tomar más cervezas de las que podía me senté en la calle fucsia a las 2:00 AM a llorar inconsolablemente. Sintiendo como el alcohol y la noche me lleva solo a un lugar: Las pasiones enconadas. Hace unos días me preguntaban qué adicción tenia que quisiera dejar, tal vez esperando que mencionara mis cigarrillos; cosa que no respondí. Dije que la tristeza, pero a lo mejor son las pasiones y sin eso ¿qué quedaría de mi? piel y pelo, creo que hasta el verdor de mis ojos se empalidecería y quedaría completamente vacía. Pero ¿qué pasa si mis pasiones son ese estudio ilícito que no es propio de la mente humana? es decir, eso que le queda grande a mi evolución, ¿qué tal si esas pasiones van mucho más allá de lo que mi sistema cognitivo puede procesar? y como respuesta solo quede el tormento.
...
Días después, Courtney tiene la pancita encima de la ceniza de cigarrillo que se me cayó al piso mientras miraba por la ventana esperando la aparición de un fantasma. Desde que salió de mi casa no he hecho si no hurgar la basura ¿qué estoy buscando? el primer día fue un condón usado, luego la mitad de un vaso de porcelana que estaba en la parte más profunda de una bolsa negra, llena de desechos, llena de todo lo que habíamos tirado ahí mientras éramos felices.
Pienso en que no me quedó nada que decirle en palabras, fui tan honesta, no tuve reserva ni filtro. Le escribí tantas cartas. Hace unos días le decía a alguien: una carta es como un puño. Una carta de verdad no es un instrumento sentimental, es pragmática como un estornudo. Por más profunda que sea, nunca es cursi, ni sobre-escrita, es simple, directa, honesta. Un puño.
Mesa, Envigado.
"Un ser humano en perfección debe mantener siempre una mente tranquila y en paz, y nunca permitir que la pasión o un deseo transitorio perturben su tranquilidad. No creo que la búsqueda del conocimiento sea una excepción a esta regla. Si el estudio al que te dedicas tiende a debilitar tus afectos y a destruir tu gusto por esos placeres sencillos en los que ninguna aleación puede mezclarse, entonces ese estudio es ciertamente ilícito, es decir, no es propio de la mente humana. Si esta regla se observara siempre; si ningún hombre se hubiera permitido que cualquier actividad interfiriera con la tranquilidad de sus afectos domésticos, Grecia no habría sido esclavizada, César habría perdonado a su país, América habría sido descubierta más gradualmente y los imperios de México y Perú no habrían sido destruidos"
En páginas previas concluía: "¡Cuán peligrosa es la adquisición de conocimientos y cuánto más feliz es aquel que cree que su ciudad natal es el mundo, que aquel que aspira a ser más grande de lo que su naturaleza le permite!" Pensaba esto sin haberlo leído el Sábado en la noche. Fui a una fiesta cerca al parque del periodista. Hace mucho no salía de fiesta al centro; lo que una vez fue fascinante de ese excéntrico lugar ahora me pesa y espanta. Fui solo acompañante de aventura para la persona que amo. Estuve sola gran parte de la noche, mirando como personas conocidas bailaban y se emborrachaban ignorando mi presencia. Lo único que pude hacer fue meditar. Me pregunté qué quería en la vida aparte de mi trabajo. Así que me senté bajo un letrero enorme que leía: "Central Park" en una impresión a gran formato de mal gusto. Medite acerca de mis decisiones, hace mucho no estaba en Central Park la última vez fue hace dos años y recuerdo que estaba leyendo La Historia Interminable de Michael Ende. Volviendo a mi relato, si bien no era EL CENTRAL PARK podía entender el humor de la situación en la que me encontraba. Volviendo a las pasiones, más tarde esa noche después de tomar más cervezas de las que podía me senté en la calle fucsia a las 2:00 AM a llorar inconsolablemente. Sintiendo como el alcohol y la noche me lleva solo a un lugar: Las pasiones enconadas. Hace unos días me preguntaban qué adicción tenia que quisiera dejar, tal vez esperando que mencionara mis cigarrillos; cosa que no respondí. Dije que la tristeza, pero a lo mejor son las pasiones y sin eso ¿qué quedaría de mi? piel y pelo, creo que hasta el verdor de mis ojos se empalidecería y quedaría completamente vacía. Pero ¿qué pasa si mis pasiones son ese estudio ilícito que no es propio de la mente humana? es decir, eso que le queda grande a mi evolución, ¿qué tal si esas pasiones van mucho más allá de lo que mi sistema cognitivo puede procesar? y como respuesta solo quede el tormento.
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Días después, Courtney tiene la pancita encima de la ceniza de cigarrillo que se me cayó al piso mientras miraba por la ventana esperando la aparición de un fantasma. Desde que salió de mi casa no he hecho si no hurgar la basura ¿qué estoy buscando? el primer día fue un condón usado, luego la mitad de un vaso de porcelana que estaba en la parte más profunda de una bolsa negra, llena de desechos, llena de todo lo que habíamos tirado ahí mientras éramos felices.
Pienso en que no me quedó nada que decirle en palabras, fui tan honesta, no tuve reserva ni filtro. Le escribí tantas cartas. Hace unos días le decía a alguien: una carta es como un puño. Una carta de verdad no es un instrumento sentimental, es pragmática como un estornudo. Por más profunda que sea, nunca es cursi, ni sobre-escrita, es simple, directa, honesta. Un puño.
Mesa, Envigado.
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