Bob Dylan
En el lugar donde estoy sentada hay dos gemelos. Nunca había notado que lo eran, y los veo casi todos los días. Son dos señores altos, tienen el mismo corte de cabello, uno tiene gafas y el otro no. Los dos fuman. El que no tiene gafas fuma Carnival y el que si, fuma L&M. Usan la misma ropa, polo, jeans y tenis. Siempre están tomando tinto y viendo videos en sus celulares. Siempre saludan a Courtney Love.
Mientras hago esta pequeña descripción el hombre que amo está en mi casa, probablemente debajo de las sabanas contemplando si realmente quiere estar conmigo. Eso pasa los 31 de Diciembre, uno contempla con urgencia las cosas/personas/situaciones que quiere mantener y actua -en mi caso- con un afán desesperado sobre las cosas que se quieren dejar en el año que muere.
Lamentablemente se me termino el cafe en la casa y siendo las 10:00 am aún no me he tomado mi cafe de la mañana. Por eso vine aquí, una vez más, a la tienda de la esquina en búsqueda no solo de un tinto de greca si no también -con un poco de suerte- de claridad. La claridad se me nubla con los gritos que le propicia la borracha de la cuadra a la loquita de la cuadra.
No es tan sencillo como preguntarme qué es lo que quiero. O tal vez lo es, sin embargo, mediante crezco veo como mi vida emocional, material y espiritual se sincronizan fantasmagóricamente, actuando como una trenza, donde lo que pasa en un canal afecta la estática del otro. Sé que siempre ha sido así pero mientras crezco y trato de estar más presente el límite entre las 3 se borra.
Quiero una vida tranquila, serena, quiero poner a mi sombra en su lugar, dejar que luz y sombra bailen un vals. Hasta el día de hoy han estado más bien en un pogo. Quiero un hogar sencillo lleno de arte y aire, quiero un guarda ropas como el de Audrey Hepburn y joyas. Libros, muchos libros y el deseo de leerlos con paciencia y entrega. Alimentarme con disciplina y amor, comer 3 comidas al día. Ir a pilates de 2 a 3 días a la semana. Aprender a amar y ser amada sin salir corriendo. Echar raíces en un lugar por más de un año. Escribir, por encima de todo con honestidad y pasión. Tener salud, que mis cigarrillos no lastimen mi cuerpo porque solo Dios sabe lo mucho que los amo y necesito. Dinero, cada día hacer un poco más hasta ser una mujer con más abundancia y estabilidad económica. Nueva York y Ciudad de México.
Bob Dylan dijo algo parecido a que "el mañana no existe porque siempre que despierto es hoy" ¿Fue Bob realmente?
Todas las cosas que nombre no estarían mal. Pero si soy sincera lo único que quiero ser es una mujer que construya su poder y fuerza desde una inmensa ternura.
La Magnolia, Envigado.
Mientras hago esta pequeña descripción el hombre que amo está en mi casa, probablemente debajo de las sabanas contemplando si realmente quiere estar conmigo. Eso pasa los 31 de Diciembre, uno contempla con urgencia las cosas/personas/situaciones que quiere mantener y actua -en mi caso- con un afán desesperado sobre las cosas que se quieren dejar en el año que muere.
Lamentablemente se me termino el cafe en la casa y siendo las 10:00 am aún no me he tomado mi cafe de la mañana. Por eso vine aquí, una vez más, a la tienda de la esquina en búsqueda no solo de un tinto de greca si no también -con un poco de suerte- de claridad. La claridad se me nubla con los gritos que le propicia la borracha de la cuadra a la loquita de la cuadra.
No es tan sencillo como preguntarme qué es lo que quiero. O tal vez lo es, sin embargo, mediante crezco veo como mi vida emocional, material y espiritual se sincronizan fantasmagóricamente, actuando como una trenza, donde lo que pasa en un canal afecta la estática del otro. Sé que siempre ha sido así pero mientras crezco y trato de estar más presente el límite entre las 3 se borra.
Quiero una vida tranquila, serena, quiero poner a mi sombra en su lugar, dejar que luz y sombra bailen un vals. Hasta el día de hoy han estado más bien en un pogo. Quiero un hogar sencillo lleno de arte y aire, quiero un guarda ropas como el de Audrey Hepburn y joyas. Libros, muchos libros y el deseo de leerlos con paciencia y entrega. Alimentarme con disciplina y amor, comer 3 comidas al día. Ir a pilates de 2 a 3 días a la semana. Aprender a amar y ser amada sin salir corriendo. Echar raíces en un lugar por más de un año. Escribir, por encima de todo con honestidad y pasión. Tener salud, que mis cigarrillos no lastimen mi cuerpo porque solo Dios sabe lo mucho que los amo y necesito. Dinero, cada día hacer un poco más hasta ser una mujer con más abundancia y estabilidad económica. Nueva York y Ciudad de México.
Bob Dylan dijo algo parecido a que "el mañana no existe porque siempre que despierto es hoy" ¿Fue Bob realmente?
Todas las cosas que nombre no estarían mal. Pero si soy sincera lo único que quiero ser es una mujer que construya su poder y fuerza desde una inmensa ternura.
La Magnolia, Envigado.
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